jueves, 14 de junio de 2012

Una maestra decidió llevar este proyecto a la comunidad, para ver que clase de influencia tendría en ella. Dio a cada uno de sus estudiantes tres cintas, y les dijo que fueran e hicieran conocer a otros esta ceremonia de reconocimiento personal. Entonces tendrían que hacer un seguimiento de los resultados, ver quiénes honraron a la clase la semana siguiente. Uno de los chicos de la clase fue a donde un joven ejecutivo de una compañía cercana, y le reconoció por haber planificado su carrera. Colocó una cinta azul en su camisa, y luego le dio otra de las cintas. - Estamos haciendo en la clase un proyecto sobre reconocimiento -le dijo- y nos gustaría que usted busque a alguien quien admire para que le dé una de las cintas azules, y la otra para que esa persona haga lo mismo con alguien más, a fin de mantener esta ceremonia en marcha. Una vez hecho esto, por favor, infórmeme que sucedió. Más tarde, ese mismo día, el joven ejecutivo fue a ver a su jefe, quien a propósito tenía fama de ser un individuo gruñón y de mal humor. Lo hizo sentar y le dijo que lo admiraba profundamente por ser un genio creativo. El jefe se sorprendió. El joven ejecutivo le preguntó si aceptaría la cinta azul como regalo, y le pidió permiso de colocársela en el pecho. - Seguro, hazlo – contestó muy sorprendido el jefe-. El joven ejecutivo tomó la cinta azul y la colocó en el saco del jefe, sobre su corazón. - ¿Me harìa un favor?, le dijo mientras le daba la última cinta, quisiera tomar esta cinta extra, y darla como prueba de admiración a alguien más, el chico que me dio estas cintas está llevando acabo un proyecto de su escuela. Queremos mantener en marcha esta ceremonia de reconocimientos, y ver como afecta a las personas. Esa noche el jefe llegó a su casa, se dirigió a su hijo de catorce años de edad y se sentó con él. - Hoy me sucedió algo increíble, le dijo. Estaba en mi oficina cuando uno de los jóvenes ejecutivos entró, me dijo que me admiraba y me dio una cinta azul por ser un genio creativo. Después la puso en mi saco, sobre mi corazón, esta cinta azul que dice “Lo que yo soy, es lo que importa”. Me dio una cinta extra y me pidió que encontrara a alguien más a quien reconocer. Mientras manejaba a casa esta noche, empecé a pensar a quien honrar con esta cinta, y pensé en ti. Quiero darte este reconocimiento. Mis días son realmente agitados y cuando llego a casa no te presto mucha atención. A veces te grito por no sacar buenas notas en el colegio, y por tener tu dormitorio echo un desastre, pero esta noche quiero sentarme contigo aquí y hacerte saber que tú eres importante para mí. Tú y tu madre son las personas más importantes de mi vida. ¡Eres un gran chico y te amo! El sorprendido muchacho comenzò a sollozar, y no pudo contener las lágrimas. Todo su cuerpo se sacudió. - Papá, le dijo llorando y mirándolo firmemente, estaba planeando suicidarme mañana porque pensaba que tu no me querías. Pero ya no necesito hacerlo! Marcos 6:34 Y saliendo Jesús vió grande multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas. Proverbios 12:26 El justo hace ventaja á su prójimo: Mas el camino de los impíos les hace errar. Lucas 10:27 Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo. Romanos 15:2 Cada uno de nosotros agrade á su prójimo en bien, á edificación.

viernes, 15 de julio de 2011

¿ guiados por las obras o por la gracia ?

por J.C. Navarro


“diciendo: “Estos últimos han trabajado una sola hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día”. Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No conviniste conmigo en un denario?” (Mateo 20:12-13)

En esta parábola, se contratan 5 grupos diferentes de obreros. El primer grupo se queja cuando aquellos que trabajan sólo la última hora, cobran los mismos sueldos que ellos. A éstos los llamaremos Cristianos guiados por las obras, ellos piensan que porque evitan ciertos pecados, Dios debe darles un mejor trato. En lugar de regocijarse con aquellos que vienen tarde al Reino de Dios, se resienten que Dios les dé el mismo trato. Este tipo de personas son fácil de identificar por que tienen 3 grandes características:

(1) Un espíritu de queja. Ellos pasan por alto lo bueno, magnifican lo malo, y buscan personas que estén de acuerdo con ellos. ¡Tienen un espíritu de queja y esto es mortal; mata iglesias y corazones! ¿Cuál es el remedio? La permanente e incesante gratitud para con Dios por lo que ya ha hecho y seguirá haciendo en nuestras vidas.

(2) Un espíritu resentido. En lugar de descansar en la gracia de Dios, ellos actúan como soldados rasos que han sido reclutados a la fuerza, no como voluntarios. Ellos luchan constantemente por obtener la aprobación de Dios en base a lo que hacen y su hostilidad les impide experimentar la alegría. Sin embargo, en el momento en que empiezan a reflejar el amor que Dios les da, su resentimiento empieza a desaparecer.

(3) Un espíritu juzgador. Ellos siempre piensan: "No es justo, yo hice el trabajo y ellos consiguen el crédito"; y se olvidan que Dios distribuye regalos, no salarios. "No ha hecho con nosotros conforme a nuestras maldades ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados,” (Salmo 103:10), pero despilfarra en nosotros su amor y misericordia.

¿Y quienes son los cristianos guiados por la gracia? Son aquellos rezagados, sin contratos o garantías; su relación con Dios es basada en la gracia únicamente. Ellos reconocen de dónde los rescató Dios, están contentos con cualquier cosa que Él les entrega, humillados por Su bondad, y motivados a trabajar arduamente en gratitud por su misericordia.